LA vida muerta. Capítulo 5. Qué es lo que me pasa.
No debería de haber tomado aquello cuando estaba allí. Creo que la vida, o lo que quiera dios, o cualquier otro ser que sea el que nos rige, no me ha tratado bien. Siempre me preguntan: ¿cómo vas tío? pues mira, bastante mal porque yo soy ciego. Siempre justificándonos en las penas pero es que yo siento que no voy a poder volver a ser lo que era. Ir........................................Venir.......................................no tener que pisar una mierda si no quieres o evitar que alguien te dde4 un susto porque tu estas confundido cuando no ves. Seguro que la gente me mira y ni remedio tengo porque qué puedo hacer, ¿devolverles la mirada? .....................Vida muerta y de repente primavera en mi cuerpo agua para mi sedienta boca y luz para mis ojos: ¿necesitas ayuda? Aquella voz no era normal, aquella voz era inocente y era dulce olorosa como aquel caramelo que me comí la última vez que miré al cielo. Azul, nunca supe la diferencia entre añil y cebreado. Qué dices, estás mochales. Esta vida no es para mí ni para aquellos que no vemos......................cupones...........................................diferencias sociales o mejor dicho barreras arquitectónicas, o mejor dicho rechazo social. Pum, sé que es humo. Me caigo nadie me levanta. Él me levanta. Él no es más que la extensión de lo que yo quiero que sea. No esto no es para aquellos que piensan que leer un relato es simplemente dejarse llevar: yo quiero obligaros a pensar y quereros comunicar mi interior, al no ser ciego no llego pero si llego a no ver por qué suceden cosas como las que se viven diariamente. Pones la tele y aunque no la veas están ahí, los males las perversiones humanas......¿quién dijo que le hombre era malo por naturaleza? Yo doy fe y lo secundo por lo tanto aquellos librepensadores que creyeron en un alma sin manchas soltando a leves criaturas en medio de un paraje para saber si ellos eran los almas cándidas de este mundo terrenal o espiritual.......................................negro...................................................................No podemos dejarnos arrastrar, la fuerza de una persona está en aquel sitio en el que la vida te hace pensar, es lo que nos hace diferentes, no hay ni más ni menos simplemente pensar y nos ser una masa de gente sin pensar, como lo son los personajes de Charles Dickens. Dorian dormía y cuando despertó sabía que seguía dentro de su pesadilla real: el no ver. Todo es más difícil pero claro porque no aprendes Braille, por favor respeta, y cuida tus palabras pueden herir. Sigue, no, no, no no lo haces bien ¡no sabes ni hacerlo! Ya no puedo ni hacerlo. Pesadez herrumbrosa se cierne sobre el tejado que soporta los tendederos de la ciudad donde holgadas se encuentran las ropas a la inversa colgadas para que le viento traiga consigo una alegre armonía de sabor campo-hiel. Moros. Ciudad. Misticismo. Mezcla. LA pureza anda entre nosotros cuando nosotros estamos a salvo de la envidia. No difiere mucho la religión cristiana de lo que es la vida, bueno en realidad si porque un poquito de robo si que se ve en la iglesia, yo que todavía no se distinguir entre billetes de 5 o diez imagínate que doy más o menos imagínate que el hijo de puta de la sotana no me avisa, iría en contra de sus principios pero es que hay que construir una nueva capilla para la virgen. ¿Qué virgen? la desamparada de los ciegos la que te va a ayudar a ti a poder volver a ver. Mire caballero ni yo le robo más tiempo ni usted tiene por qué inventarse más tonterías. Adiós. Quién me dice a mí que abro la puerta y no entra una mujer mientras yo sigo esperando en la puerta a que me digan: hola soy yo. Esa voz.
Si lo hago en la ducha quizás me quede más relajado. Tengo que trabajarlo más pero es que tampoco tengo donde elegir. Dulce. Agua caliente. No sientes la sangre. Una carta antes quizás. Un carajo, nadie se merece nada por mí.
