Se abre el telón y ella le da una bofetada a él.

Se apaga la Luz.

No, no pretendo proveer a la protagonista de cojones. Ella sola se irá describeindo como una persona de fuertes ideales, arraigados sobre todo, en sus principios morales, nunca en la vida se va a traicionar ella misma. Nunca, hasta que claro, siguiendo la ley de "hay que contar algo" pues se nos presenta el problema.

Primero, ¿la caso de antes o no? Porque ese primer hombre podría ser perfectamente su marido que por algun problema la ha traicionado y decepcionado. Por lo tanto, tendría qeu cambiar alguna de las cosas que a ella la rodean. Su vida entonces pasa de ser normal y bien acomodada, económicamente hablando, a ser algo mísero. Ella tiene que rebajarse hasta donde nunca antes llegó pero es que tiene que sobrevivir. Por favor dime que no me estoy yendo por derroteros hollywoodienses asquerosos y barriobajeros, por favor dime que no.
Pero, oye espera, tu se supone que tienes que innovar en la forma de contarlo, Tu objetivo debe ser no innovar contando algo que no se haya contado sino en el modo, para que la gente del grupo de teatro experiemente, como con la segunda obra que escribiste.

Aprender a los cambios, aprender a ser esto, o lo otro, aprender a tomarse las cosas muy en serio. Tendré que incluso pelear por traer a las tablas aquello que quiero,pero tengo muy claro que me pelaré con mi gente, porque son ellos los que van a darte vida Carmen.

Encantado de conocerte, ¡ah! Por cierto, Carmen, espero no decepcionarte, aunque solo nos conozcamos del teatro.