Se abre el telón y ella le da una bofetada a él.
Se apaga la Luz.
No, no pretendo proveer a la protagonista de cojones. Ella sola se irá describeindo como una persona de fuertes ideales, arraigados sobre todo, en sus principios morales, nunca en la vida se va a traicionar ella misma. Nunca, hasta que claro, siguiendo la ley de "hay que contar algo" pues se nos presenta el problema.
Primero, ¿la caso de antes o no? Porque ese primer hombre podría ser perfectamente su marido que por algun problema la ha traicionado y decepcionado. Por lo tanto, tendría qeu cambiar alguna de las cosas que a ella la rodean. Su vida entonces pasa de ser normal y bien acomodada, económicamente hablando, a ser algo mísero. Ella tiene que rebajarse hasta donde nunca antes llegó pero es que tiene que sobrevivir. Por favor dime que no me estoy yendo por derroteros hollywoodienses asquerosos y barriobajeros, por favor dime que no.
Pero, oye espera, tu se supone que tienes que innovar en la forma de contarlo, Tu objetivo debe ser no innovar contando algo que no se haya contado sino en el modo, para que la gente del grupo de teatro experiemente, como con la segunda obra que escribiste.
Aprender a los cambios, aprender a ser esto, o lo otro, aprender a tomarse las cosas muy en serio. Tendré que incluso pelear por traer a las tablas aquello que quiero,pero tengo muy claro que me pelaré con mi gente, porque son ellos los que van a darte vida Carmen.
Encantado de conocerte, ¡ah! Por cierto, Carmen, espero no decepcionarte, aunque solo nos conozcamos del teatro.

Lo primero, no soy muy aficcionada a estos blog, así que no sé si estaré respondiendo donde debo o no, pero bueno, lo que importa es lo escrito. He leído los diferentes post (si también se llaman así) que has colgado sobre Carmen (buen nombre) y teatro (modo de llevarlo a cabo).
Con mis nulos conocimientos de este maravilloso arte, puedo decir que esta nueva creación, no tiene porqué se tan trágica, o tan cómica. Hay un punto intermedio en la realidad, de donde se deriva lo que podemos denominar "tragico-cómico" como ya nombraron los grandes.
Creo que te interesa centrarte en cómo resurge el personaje de una experiencia desastrosa en el ámbito amoroso, que siendo así, es un tema recurrente que, aunque se haya abordado en varias ocasiones, siempre se podrá innovar para cualquier fin: tomar conciencia, valorar, etc (aquí sale la defensora de la mujer).
Me gusta que ese personaje sea fuerte, con caracter, puede que a veces rudo, porque habiendo pasado por una experiencia, digamos "traumática", siempre se tiende a, como bien dice la palabra, resurgir, evolucionar, aunque también entra en juego el no-olvidar.
Hay muchas formas de contar tu historia: desde el punto de vista de ella, desde la perspectiva del marido (si es que es marido) o como lo ven desde fuera. También hay que tener en cuenta que no siempre es necesario o posible tener un confidente, un "pepito grillo" que te ayude a llevar a cabo esa evolución, un hombre en el que llorar y pedir consejos... Si ese "pepito grillo" no aparece en escena, para que no fuese un simple monólogo de experiencias varias, podría haber un "ente imaginario" un desdoble del personaje, un pozo donde ese personaje eche sus cargas... (vaya digresión)
Está claro que la historia da para mucho, partiendo de la base que hay mucho que decir. Así que, todo mi apoyo a crear ese personaje bautizado como Carmen...
besos.
Eres la mejor...y tú y tu compañero sois algo que nunca olvidaré.